
Cuando terminó de hablar, le dijo a Simón: Rema mar adentro, y echen allí sus redes, para pescar. Simón le contestó: Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que tú lo mandas, voy a echar las redes. Cuando lo hicieron, recogieron tanto pescado que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros de la otra barca, para que fueran a ayudarlos. Ellos fueron, y llenaron tanto las dos barcas que les faltaba poco para hundirse. Al ver esto, Simón Pedro se puso de rodillas delante de Jesús y le dijo: ¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!
(Lc 5, 4 - 8)
La invitación de Jesús a Pedro es a no contentarse con las aguas tibias y poco profundas de la orilla, a no conformarse con lo conocido y acostumbrado, con lo convencional. Jesús impulsa a Pedro a arriesgarse, a jugarse aunque esto parezca tener pocas expectativas de éxito. Después de haber trabajado una noche entera sin haber pescado nada, Pedro ya no confía en sus propias posibilidades y sus propias fuerzas. Parte, rema mar adentro y echa las redes porque confía en el Señor y en su Palabra.
No descansar con lo alcanzado ni desesperarme con lo poco que he podido hacer.
Confiar y seguir andando. "Rema mar adentro".
Me acordé de la frase del obispo argentino Enrique Angelelli, asesinado el 04-08-1976, "Hay que seguir andando nomás"; y encontré en la internet estos versos suyos:
No descansar con lo alcanzado ni desesperarme con lo poco que he podido hacer.
Confiar y seguir andando. "Rema mar adentro".
Me acordé de la frase del obispo argentino Enrique Angelelli, asesinado el 04-08-1976, "Hay que seguir andando nomás"; y encontré en la internet estos versos suyos:
Mi vida fue como el arroyo...
anunciar el aleluya a los pobres
y pulirse en el interior;
canto rodado con el pueblo y silencios
de "encuentros"... contigo... solo... Señor.
Mi vida fue como el sauzal...
pegadita junto al Río
para dar sombra nomás.
Mi vida fue como el camino...
pegadita al arenal
para que la transite la gente pensando:
"Hay que seguir andando nomás".
Enrique Angelelli (+ 1976)
anunciar el aleluya a los pobres
y pulirse en el interior;
canto rodado con el pueblo y silencios
de "encuentros"... contigo... solo... Señor.
Mi vida fue como el sauzal...
pegadita junto al Río
para dar sombra nomás.
Mi vida fue como el camino...
pegadita al arenal
para que la transite la gente pensando:
"Hay que seguir andando nomás".
Enrique Angelelli (+ 1976)
Martín Königstein mksscc@gmail.com
QUE HERMOSA LECTURA Y MUY BUENA REFLEXION,MARTIN.
ResponderSuprimirLA VERDAD QUE LOS QUE SEGUIMOS A JESUS DE NAZARET NO PODEMOS SER TIBIOS,EL MISMO NOS MOSTRO COMO HABIA QUE HACERLO,SU HUMILDAD FUE TAN GRANDE QUE LLEGO A ESO!
SI REALMENTE EL CENTRO DE NUESTRA VIDA ES EL;NO PODEMOS SER INDIFERENTES A LAOS MAS POBRES,A LOS QUE ESTAN SIN TRABAJO,SIN ESPERANZA,SIN DIGNIDAD,A ESOS NIÑOS QUE YA VIVEN EN SITUACION DE ABANDONO Y NO TIENEN NINGUNA CONTENCION.
NO PODEMOS MIRAR PA EL OTRO LADO.
Y COMO DIJO EL GRAN PELADO ANGELELLI:"CON UN OIDO EN EL PUEBLO Y EL OTRO EN EL EVANGELIO".
ESA ES LA CLAVE,AL MENOS INTENTARLO.
NADIE DIJO QUE ERA FACIL SEGUIR A JESUS,PERO ES TAN FECUNDO QUE VALE LA PENA.
UN ABRAZO DESDE BUENOS AIRES!
ANA